La medicación olvidada
Antes
Cada noche te preguntas si ha tomado el Sintrom. Llamas, no contesta. No duermes.
Con AmaIA
AmaIA se lo recuerda y tú recibes confirmación. Duermes tranquilo.
La preocupación que no descansa
¿Estará bien? ¿Le habrá pasado algo?
AmaIA habla con tu padre cada mañana y te confirma que está bien. Si algo no va bien, te avisa al instante. Sin cámaras. Sin vigilancia. Compañía para él, tranquilidad para ti — por menos de lo que cuesta un café al día.
Estás en el trabajo, en una reunión, recogiendo a los niños. Y de repente aparece: ¿habrá tomado la medicación? ¿Le habrá pasado algo? ¿Lleva demasiadas horas solo?
Llamas. No contesta. Vuelves a llamar. Nada. Los tonos de espera se hacen eternos. Cuando por fin descuelga y dice «estaba en el baño», sientes alivio y frustración a partes iguales. Porque sabes que mañana volverá a pasar.
Quieres estar más presente, pero vives lejos, tienes familia, tienes trabajo. No puedes ir cada día. Y él no quiere sentirse una carga.
La teleasistencia tradicional te da un botón de pánico por 20–30€ al mes. No habla con él. No le recuerda la medicación. No te avisa si lleva todo el día apagado. No sabe cómo se siente.
Un botón de emergencia no es compañía. AmaIA sí — y cuesta menos al mes que ese botón que casi nunca usa.
Le llamas tres veces. No contesta. El corazón se te dispara.
Quieres cuidarle sin que sienta que le vigilas.
La culpa por no poder estar ahí cada día.
Él no tiene que aprender nada. Tú no tienes que instalar nada complicado.
Conecta AmaIA a la corriente, configúralo desde tu móvil en cinco minutos. Sin técnicos, sin complicaciones.
A la hora que elijas, le saluda, le pregunta cómo está y le recuerda sus medicaciones. Él solo responde con naturalidad.
Si todo va bien, un mensaje tranquilizador. Si algo no cuadra —no respondió, se siente mal, se saltó la medicación— aviso inmediato.
Hermanos, parejas, quien quieras. Todos ven cómo está. Se acabó coordinar por WhatsApp a ver quién llama hoy.
Del tamaño de un altavoz de cocina.
Sin pantalla. Sin botones complicados. Sin lucecitas que parpadean. Solo está ahí, discreto, y habla con tu padre cuando toca.
La teleasistencia tradicional cuesta 20–30€ al mes por un botón que casi nunca se pulsa. AmaIA son 16,99€ al mes de compañía de verdad.
Teleasistencia tradicional
20–30€/mes
Un botón de pánico. Poco más.
AmaIA
16,99€/mes
Compañía cada día, no solo para emergencias.
Menos de 14€ al mes con el plan anual.
Por menos de lo que cuesta ese botón que casi nunca usa, le das compañía de verdad cada día — y tú duermes tranquilo cada noche.
Así cambia el día a día con AmaIA
La medicación olvidada
Antes
Cada noche te preguntas si ha tomado el Sintrom. Llamas, no contesta. No duermes.
Con AmaIA
AmaIA se lo recuerda y tú recibes confirmación. Duermes tranquilo.
El padre independiente
Antes
Odia que le llames tanto. Siente que le controlas. Se enfada. Tú te sientes culpable.
Con AmaIA
AmaIA es quien habla con él. Tú sabes cómo está sin que él se sienta vigilado.
Los hermanos descoordinados
Antes
WhatsApp con tus hermanos: «¿Quién llama hoy?». Nadie contesta. Siempre acabas llamando tú.
Con AmaIA
Todos reciben el mismo informe. Sin coordinar. Sin discutir. Sin cargar todo en una persona.
El dispositivo es tuyo con un pago de alta. El servicio que cuida de él, por una cuota mensual sin permanencia. Cancela cuando quieras.
Quedan 14 plazas · Después la cuota sube a 16,99€/mes
+ 49€ de alta del dispositivo 99€
Bloqueas la cuota de fundador de por vida. Nunca te subirá.
Pago seguro con tarjeta. Primer mes incluido en el alta. Sin permanencia.
Plan estándar
+ 99€ de alta del dispositivo · primer mes incluido
O 169€/año (≈14€/mes) — ahorras dos meses.
Pago seguro con tarjeta. Primer mes incluido en el alta. Sin permanencia.
Sin permanencia ni letra pequeña. Cancela cuando quieras con un solo email y deja de pagar al instante. La cuota mantiene a AmaIA funcionando cada día.
Un mes entero para probarlo con calma. Si AmaIA no encaja en tu familia, escríbenos a soporte@amaia.life y te devolvemos el importe íntegro. Sin formularios. Sin preguntas. Sin letra pequeña.
Podemos ofrecer esta garantía porque confiamos en el producto. Si las devoluciones fueran frecuentes, no podríamos mantenerla.
30
días de garantía
Guía gratuita en PDF
Las señales que pasan desapercibidas, cómo abordar la conversación sin que se sienta vigilado, y las opciones reales — con checklist final.
No. AmaIA le habla en voz alta, como una conversación normal. No hay pantallas, ni apps, ni contraseñas. Si puede mantener una conversación, puede usar AmaIA.
Recibes una notificación para que lo compruebes. No es una alarma de emergencias, es un aviso tranquilo. Casi siempre será que estaba en el baño. Pero al menos lo sabes.
No. El micrófono solo se activa durante las conversaciones programadas. No hay escucha continua ni grabaciones permanentes. No funciona como un altavoz inteligente convencional.
Porque AmaIA no es un aparato que se enchufa y ya está: es un servicio que habla con tu familiar cada día, le recuerda la medicación y te avisa. Eso funciona en la nube, se mantiene y mejora constantemente. La cuota (16,99€/mes, o 9,99€ para fundadores) es lo que lo mantiene vivo. Además, el primer mes va incluido en el alta: no se cobra hasta los 30 días. Sin permanencia: cancelas cuando quieras y dejas de pagar. La app para la familia va incluida, sin funciones de pago ocultas.
Sí. No hay permanencia ni penalización. Cancelas con un email y dejas de pagar de inmediato. Y tienes 30 días de garantía: si no encaja, te devolvemos el alta íntegra.
Sí. WiFi doméstico estándar. La configuración se hace desde tu móvil en cinco minutos. Soporte por email incluido.
Reconfiguras el dispositivo desde la app en minutos. Sin coste adicional, sin técnicos.
Sí. Añade a quien quieras: hermanos, parejas, quien sea. Todos ven cómo está. Nadie carga solo con la responsabilidad.
¿Tienes otra duda? Escríbenos a soporte@amaia.life. Respondemos en menos de 24 horas.
Desde 49€ de alta y 9,99€/mes. Sin permanencia. Y 30 días para cambiar de opinión.
¿Tienes dudas antes de decidir? soporte@amaia.life